Por primera vez, pensé única y exclusivamente en mi, sin que me importara absolutamente nada.
Decidí el sitio, recolecté las memorias de más de un año y lo quemé todo lo que me podría recodar. Y desde mi puente, te dejé caer, marcharte, de manera que jamás volvieses aunque eso conllevase a que parte de mi muriese.
Goodbye pain, Goodbye again.
No hay comentarios:
Publicar un comentario